Fundamentos de sanidad en ganado bovino

Mamitis bovina

Es un proceso multifactorial y multicausal que se define como una alteración de la glándula mamaria que conlleva la alteración de la producción, cualitativa y cuantitavimente, es decir, la producción láctea disminuye en calidad y cantidad.

La forma de presentación puede ser clínica, con alteraciones de la mama y la producción perfectamente detectables, o subclínica, que apenas tiene manifestaciones en la mama ni en la producción, aunque sí en la leche.

Existen varias clasificaciones de las mamitis en función de diversos criterios:

– Según localización pueden ser galatoforitis (afecta a canales y conductos), parenquimatosa (se afectan los acinis glandulares) o intersticial (afecta al tejido de sostén). La evolución puede provocar la afectación de todos los tejidos que forman la mama.

– Según la clínica pueden ser clínicas, subclínicas o latentes.

– Según la procedencia se pueden dividir en endógenas (infección secundaria de la mama desde otros órganos), exógenas (infección de la mama directamente desde el exterior por piel, medio ambiente, etc.) o idiopáticas (el agente causal se encuentra dentro de la propia mama).

– Según el tipo de exudado que produzca la mamitis puede ser catarral-serosa, fibrinosa, purulenta o hemorrágica

– Según el momento de la aparición pueden diferenciarse mamitis postparto, durante la lactación o durante el secado.

– Según la etiología pueden dividirse en bacterianas, víricas o micóticas.

Existen muchos factores que condicionan la aparición de mamitis en un rebaño, entre las que se pueden citar la raza (las frisonas son más sensibles), características genéticas, edad del animal (entre la 3ª y la 4ª lactación hay más probabilidad), nutrición, alojamientos, sistema de ordeño, manejo del ordeño, higiene del ordeño, etc. Las fuentes de infección en las mamitis por agentes infecciosos suelen ser el suelo, trapos, cama, maquinaria de ordeño, y cualquier otro instrumento contaminado que entre en contacto con el ganado; normalmente la infección se produce por vía canalicular, aunque también se dan casos de mamitis por traumatismo.

El diagnóstico clínico de la mamitis debe basarse en dos puntos fundamentales: estudio de la mama y estudio de la producción láctea, tanto cuantitativa y cualitativamente.

En las mamitis agudas se puede observar inflamación, rubor, calor, edematización, inflamación de ganglios y alteraciones de la leche diferentes según el agente etiológico, aunque normalmente suelen ser procesos producidos por varias especies de bacterias, virus y/u hongos al mismo tiempo. Puede producirse mamitis aguda leve, en la que sólo se afectan un cuarterón, o mamitis agudas graves que afectan a toda la mama.

En las mamitis cróncas o subclínicas no aparecen alteraciones aparentes de la mama, sólo alteraciones en la leche.

En el estudio de la leche, se deberá prestar atención a la disminución en la producción, que afectará a uno o más cuarterones pero finalmente redundará en la disminución de la producción total, y a las alteraciones cualitativas, que pueden ser de las características físico-químicas de la leche (presencia de coágulos o filamentos, cambios de color, olor y sabor, aspecto gelatinoso, etc.) y del contenido celular (aumento de los niveles celulares, que en condiciones normales es de 100000 células/mL.). Para el diagnóstico rápido de mamitis se utiliza el Mamitis Californian Test (MCT), que consiste en un método indirecto de detección de alteraciones del contenido celular, basado en diagnosticar la existencia de alteraciones en la viscosidad de la leche.

Se recomienda hacer una toma de muestras y remitirlas al laboratorio para establecer un diagnóstico etiológico y realizar un antibiograma para poder administrar el tratamiento más eficaz contra el agente causal.

La profilaxis de las mamitis tiene un doble objetivo: disminuir las tasas de aparición de nuevas infecciones y disminuir el tiempo de presentación. La erradicación es prácticamente imposible, por ser una enfermedad multicausal y multifacotorial. El tratamiento se aplicará en función del antibiograma realizado en el laboratorio con el antibiótico más indicado, y normalmente consiste en una combinación entre b-lactámicos y aminoglucosídos (penicilina + estreptomicina, ampicilina + gentamicina, etc.). hay que tener en cuenta los periódos de supresión en leche después de administrar cualquier tipo de tratamiento.

La imunoprofilaxis se basa fundamentalmente en el uso de autovacunas frente a los patógenos más frecuentes. Se recomiendan medidas generales de higiene en la explotación, pre y post ordeño, selección genética, control de la maquinaria de ordeño, ordeñar por orden de estado: animales sanos, animales con mamitis subclínica y animales con mamitis clínicas, realizar controles periódicos, etc.

Brucelosis bovina

Enfermedad contagiosa que afecta al ganado bovino, porcino, ovino, caprino y también a los perros. Es causado por bacterias del género brucella, en bovinos principalmente B. abortus, aunque en algunos casos también se ha aislado B. melitensis. Suelen ser procesos agudos con tendencia a cronicidad y tienen el aborto como síntoma más frecuente, pudiendo provocar infertilidad, y orquitis e infección de las glándulas sexuales accesorias en el macho.

Los animales son la fuente de infección más importante ya que mantienen las brucellas y las eliminan sin necesidad de padecer la enfermedad. Además, al eliminar las bacterias, éstas contaminan el medio de forma que agua, pastos o cama pueden actuar también como fuentes de infección. Normalmente la enfermedad entra en la explotación a partir de animales nuevos, explotaciones vecinas infectadas y menos frecuentemente, a partir de hospedadores infrecuentes que pueden entrar en contacto con el ganado.

La sensibilidad de los animales depende de varios factores, entre los que la edad, raza (las razas seleccionadas son más sensibles) y el estado de gestación son los más importantes.

En bovinos no existe sintomatología previa al aborto. Si la infección se produce en las primeras fases de gestación, el feto es expulsado entre el 4º y el 6º mes, sin lesiones ni alteraciones graves, sólo afectado de anoxia. Si la infección se produce antes de la cubrición, bien el feto es expulsado entre el 6º y el 8º mes, con aspecto hemorrágico y edemas generalizados, o bien se producen nacimientos de terneros débiles. La madre puede presentar reacciones hemorrágicas intensas de placenta, placentitis hemorrágica y necrótica y retenciones.

La brucelosis bovina es objeto de la Campaña Nacional de Erradicación, por lo que el tratamiento y la vacunación no oficiales están prohibidos, y cuando se detecta un animal positivo, se procede al aislamiento, repetición de los controles y/o sacrificio en función de los resultados. Hay establecido un sistema de calificación de explotaciones en función de los controles anuales en:

– Rebaño Oficialmente Indemne de Brucelosis

– Rebaño Indemne de Brucelosis

Para obtener cada una de estas calificaciones el rebaño debe cumplir unas condiciones de clínica y resultados serológicos mínimos, la calificación se puede perder si en alguno de los controles no se mantienen las condiciones de concesión.

Tuberculosis bovina

Es una enfermedad de curso crónico, caracterizada por la aparición de nódulos o folículos tuberculosos como lesión principal. Afecta fundamentalmente a aparato respiratorio y es producidad por bacterias del género Mycobacterium, en bovinos principalmente M. bovis.

Las fuentes de contagio de la enfermedad son los animales afectados, por vía inhalatoria y digestiva, fundamentalmente. Los animales más jóvenes son más sensibles, así como los de raza más seleccionada y animales inmunodeprimidos.

Las formas clínicas más frecuentes son las que presenta sintomatología respiratoria, inicialmente inaparente y que terminan con tos muy intensa y disnea grave. También se puede dar la forma digestiva, con sintomatología inespecífica: cólicos, meteorismo, ascitis, etc. Otras formas posibles son la meníngea, con sintomatología nerviosa, y las formas ósea o reproductiva.

La lesión más característica, cuando se encuentra, es el granuloma o tubérculo, muy variable en cuanto a su tamaño, morfología, número y disposición. Generalmente aparecen en las vísceras y suelen ir acompañadas de lesiones ganglionares.

La tuberculosis, al igual que la brucelosis, es una enfermedad sometida a Campaña Nacional de erradicación, por lo que el tratamiento y vacunación no oficiales están prohibidos, las campañas de saneamiento se basan en el diagnóstico precoz y el sacrificio de animales positivos. Los rebaños pueden ser Oficialmente Indemne de Tuberculosis, previa solicitud y realización de las pruebas y controles legalmente establecidos. La pérdida de las condiciones de concesión de la clasificación condiciona la suspensión o retirada de la clasificación.

Leucosis Enzoótica Bovina

La Leucosis enzoótica bovina (LEB) es una enfermedad de distribución mundial, siendo su incidencia mayor en los sistemas de producción de leche, fundamentalmente en en vacas a partir de los 3-4 años de edad.

El agente causal es un virus del genero Oncornaviridae, perteneciente a la familia de los Retrovirus. Generalmente, sólo un pequeño número de los animales de un rebaño afectado, normalmente los mayores de tres años, pueden desarrollar síntomas clínicos de la enfermedad, caracterizada por la presencia de tumores (linfosarcoma). El resto de los bovinos infectados que no desarrollan la enfermedad clínica constituyen la principal fuente de contagio de la infección, puesto que son portadores del virus durante el resto de su vida. La infección puede ser

La transmisión de la enfermedad puede ser horizontal (de bovino a bovino) o vertical (de madre a hijo). El bovino infectado es la fuente de diseminación del virus, siendo la transmisión horizontal la más importante y la que produce mayor cantidad de nuevos infectados. Cuando el número de bovinos infectados y la carga animal por unidad de superficie es alta, la transmisión horizontal se ve favorecida ya que el hacinamiento favorece el contacto físico y la transmisión del virus.

Cuando la infección se ha generalizado, la clínica se caracteriza por el denominado linfosarcoma multicentríco, con linfosarcomas por todo el organismo, sintomatología nerviosa, signos oculares consecuencia de la afección del fondo de ojo, signos digestivos por afección de ganglios retrofaríngeos y edemas por insuficiencia cardíaca derecha que condicionan la aparición de edemas.

La leucosis enzoótica bovina forma parte de una Campaña Nacional de Erradicación, basada en la detección precoz de animales seropositivos y sacrificio. Las explotaciones que consiguen unas determinadas condiciones de ausencia de enfermedad, ausencia de clínica compatible y animales negativos a dos pruebas oficiales consecutivas obtienen la calificación de Rebaño Oficialmente Indemne de LEB. El incumplimiento de las condiciones de concesión o de la legislación vigente al respecto, supondrá la suspensión o retirada de la clasificación.

Dermatosis nodular contagiosa

Enfermedad vírica producida por un virus de la familia Poxviridae, género Capripoxvirus, que sobrevive largos períodos a temperatura ambiente, especialmente en costras secas, es resistente a un amplio rango de pH. La enfermedad presenta una tasa de mortalidad muy variable. Enfermedad de declaración obligatoria, perteneciente a la lista A de la OIE.

Afecta a bovinos; los Orices, jirafas e impalas son susceptibles a la infección experimental, y el virus se reproduce también en los ovinos y caprinos después de ser inoculado.

No se transmite en ausencia de un insecto vector, y aunque todavía no se ha establecido ningún vector en particular, los mosquitos (por ejemplo: Culex mirificens y Aedes natrionus) y las moscas (por ejemplo: Stomoxys calcitrans y Biomyia fasciata) pueden jugar un papel muy importante. Son fuente del virus la piel y lesiones cutáneas, costras, saliva, secreción nasal, leche, semen, etc.

Los síntomas de la dermatosis nodular contagiosa oscilan desde los inaparentes hasta los más severos como son fiebre de hasta dos semanas de duración, aparición de tumefacciones o nódulos en la piel, de 1 a 5 cm. de diámetro, a veces generalizados, dolorosos, en particular aparecen en la piel del hocico, en los ollares, el dorso, las patas, el escroto, el periné, los párpados, la base de las orejas, la mucosa oral y la cola. Además se observan abatimiento, anorexia, salivación excesiva, secreción oculonasal, agalaxia y emaciación. Si los nódulos afectan a niveles más profundos que la piel, aparece cojera provocada por la inflamación y necrosis de los tendones y por edema agudo en el pecho y en las patas. Los ganglios linfáticos superficiales que drenan las zonas de la piel infectada pueden multiplicar su tamaño normal de cuatro a diez veces

Se pueden producir complicaciones por infección bacteriana secundaria de los pezones, provocando matitis grave que puede llevar incluso a la pérdida del cuarto afectado, o infección bacteriana secundaria del tendón y de la articulación que puede provocar una cojera permanente. Otra complicación es la aparición de aborto por infección intrauterina, que provoca esterilidad pasajera en los toros y las vacas.

El diagnóstico diferencial frente a seudodermatosis nodular contagiosa, mamitis herpética bovina, Dermatofilosis, Tiña, Picaduras de insectos o de garrapatas, Besnoitiosis, Peste bovina, Demodicosis, Infección por Hypoderma bovis, y otras enfermedades con síntomas y lesiones similares.

No hay tratamiento en particular pero se utilizan antibióticos fuertes para evitar la infección secundaria. Como profilaxis sanitaria en países no infectados se recomienda el control de la importación de ganado, canales, cueros, pieles y material genético. En países infectados hay que realizar cuarentena estricta y aislamiento y prohibición de desplazamientos de animales ante la aparición de un foco, con sacrificio de todos los animales infectados y enfermos (en la medida de lo posible), destrucción apropiada de los animales muertos, desinfección de los locales y de los instrumentos y lucha contra los vectores en los locales y en los animales

Existe una vacuna con virus atenuado homólogo que confiere inmunidad de hasta 3 años de duración. También se puede utilizar una vacuna con virus atenuado heterólogo, como es la vacuna contra la viruela ovina, aunque puede provocar reacciones locales severas.

Peste bovina

La Peste Bovina es una enfermedad viral aguda muy contagiosa, principalmente del bovino y de forma secundaria puede afectar a ovino, caprino y rumiantes salvajes. Los cerdos asiáticos parecen ser más susceptibles que los europeos y africanos. Enfermedad de declaración obligatoria, perteneciente a la lista A de la OIE.

La enfermedad es producida por un virus perteneciente a la familia Paramixoviridae, inmunológicamente relacionado con los virus del sarampión, sensible a la acción de ácidos y álcalis fuertes. La enfermedad se transmite por contacto con animales infectados o indirectamente por secreciones, excreciones y purines. El virus aparece en la sangre y secreciones antes de la aparición de los signos, por lo que puede difundirse de forma inaparente en las explotaciones. Los animales que se recuperan desarrollan una fuerte inmunidad, pero se desconoce si pueden quedar como portadores.

Los signos clínicos aparecen tras un período de incubación de 3 a 10 días, más prolongado en lugares donde la enfermedad es enzoótica. Los síntomas más manifiestos son fiebre alta, descarga nasal, erosiones de las membranas mucosas bucales, estreñimiento seguido por diarrea, deshidratación, capa de pelo áspera y sucia. La muerte sobreviene en 7-12 días. Como lesiones macroscópicas se observan lesiones de tipo erosivo en las superficies internas del labio inferior, encías, superficie ventral de la lengua y paladar blando. El curso de la enfermedad puede ser agudo, sobreagudo o subagudo

La forma clásica o aguda tiene tres etapas tras el periodo de incubación, iniciandose con un periodo febril acompañado de abatimiento, anorexia, reducción de la rumia, aceleración del ritmo respiratorio y cardíaco. Posteriormente aparece una segunda fase de 2 o 3 días de duración, en la que se observa congestión de las mucosas oral, nasal, ocular y genital, lagrimeo mucopurulento intenso y salivación abundante, anorexia – necrosis y erosión de la mucosa oral. Finalmente aparecen síntomas gastrointestinales, cuando baja la fiebre: diarrea hemorrágica profusa que contiene residuos mucosos y necróticos, Deshidratación y dolor abdominal, respiración abdominal, debilidad, posición echada. La muerte sobreviene dentro de los 8-12 días. En casos raros, los síntomas clínicos involucionan al 10º día y se produce la recuperación entre los 20 y 25 días. En la forma sobreaguda no hay síntomas prodrómicos, sólo fiebre alta (>40-42ºC), y algunas veces congestión de las mucosas y muerte. Esta forma ocurre en los animales jóvenes y en los recién nacidos que son muy susceptibles. La forma subaguda presenta síntomas clínicos limitados a uno o más de los síntomas clásicos y un bajo índice de mortalidad. Además existe una forma atípica, caracterizada por pirexia irregular y diarrea suave o inexistente, poco frecuente.

En ovinos, caprinos y porcinos se observa pirexia y anorexia variables, a veces diarrea. Por último, los cerdos presentan pirexia, postración, conjuntivitis, erosiones en la mucosa bucal, y finalmente muerte

La historia clínica, signos y lesiones pueden ayudar a determinar un Diagnóstico, sin embargo, por la similitud de estos rasgos con los de otras enfermedades, se necesita una confirmación por medio de diagnóstico de laboratorio.

El diagnóstico diferencial en bovinos se debe hacer frente a Fiebre aftosa, diarrea viral bovina/enfermedad de las mucosas, rinotraqueítis infecciosa bovina, Fiebre catarral maligna, Estomatitis vesicular, Salmonelosis, Necrobacilosis, Paratuberculosis e Intoxicación por arsénico. En pequeños rumiantes debe diferenciarse de la Peste de pequeños rumiantes

No existe tratamiento. La profilaxis sanitaria se basa en el aislamiento o sacrificio de los animales enfermos o en contacto con éstos, destrucción de los cadáveres, desinfección de explotaciones y protección de las zonas no afectadas. En cuanto a la profilaxis médica, las vacunas con virus atenuados en cultivos celulares son muy eficaces. La vacuna habitualmente utilizada es una cepa atenuada del virus de la peste bovina que confiere una inmunidad de 5 años. Se recomienda la revacunación anual para obtener un alto porcentaje de animales inmunizados en una zona.

Plerineumonia contagiosa bovina

Es un proceso infeccioso de los bovinos, producida por Mycoplasma mycoides spp mycoides SC (short colonies). Los micoplasmas son microorganismos desprovistos de paredes celulares y son por tanto pleomórficos y resistentes a los antibióticos beta lactámicos. Enfermedad de declaración obligatoria, perteneciente a la lista A de la OIE.

Se trata de una enfermedad grave que cursa con bronconeumonía fibrino-necrótica con pleuritis y que provoca la muerte en más del 50% de los animales afectados, que pueden ser bovinos, cebues y búfalo acuatico. Los bovinos y camélidos salvajes no son susceptibles. Se trata de un proceso erradicado de nuestra cabaña, pero su importancia radica en la posibilidad de la existencia de animales portadores. El agente causal no es resistente en el medio ambiente y la transmisión requiere un contacto estrecho, la transmisión es normalmente aérea, mediante gotitas emitidas por animales que tosen, saliva y orina. También se puede producir una infección transplacentaria.

El período de incubación es de 1-3 meses. Durante un foco de la enfermedad natural, sólo 33% de los animales presentan síntomas (formas hiperaguda o aguda), 46% están infectados pero asintomáticos (formas subclínicas) y 21% parecen ser resistentes. La sintomatología en adultos cursa con fiebre moderada con síntomas respiratorios, pulmonares y pleurales: polipnea, actitud característica (codos hacia afuera, lomo arqueado, cuello extendido), y tos (al comienzo seca, ligera y sin accesos, más tarde húmeda). A la percusión se pueden percibir sonidos mates en las zonas inferiores del tórax. En terneros no tiene porque producirse los signos respiratorios y los terneros infectados presentan artritis con tumefacción de las articulaciones. La coexistencia de síntomas pulmonares en los adultos y artritis en los animales jóvenes debería alertar al clínico en cuanto a un diagnóstico de perineumonía contagiosa bovina.

Se debe establacer diagnóstico diferencial con fiebre de la Costa Oriental, pasteulerosis bovina aguda, Bronconeumonía y perineumonía resultantes de infecciones combinadas. La forma crónica debe diferenciarse del quiste hidático, actinobacilosis, tuberculosis y muermo bovino (farcinosis).

No hay tratamiento eficaz y el tratamiento con antibióticos debería ser prohibido para evitar la aparición de resistencias y animales portadores. La profilaxis sanitaria en zonas libres de la enfermedad se basa cuarentena, pruebas serológicas (fijación del complemento) y sacrificio de todos los animales de los rebaños en los que aparezcan positivos. El control de los desplazamientos de bovinos es el medio más eficaz para limitar la propagación de la perineumonía contagiosa bovina.

Como profilaxis médica en zonas infectadas se utiliza una vacuna que contiene la cepa T1 y a veces una vacuna mixta contra perineumonía contagiosa bovina y peste bovina.

Fuentes:

Fichas técnicas de la OIE, www.oie.int
Rebhun, William C., 1999. Enfermedades del ganado vacuno lechero
Sainsbury, David, 1998. Animal Health: health, deseases and welfare of farm livestock.
Mandell, Gerald, N. 1997. Enfermedades infecciosas: principios y práctica