Principios básicos en la cría del Cerdo

• Por: M.V. Héctor Avilán. Telf: 0414-461-1414

cría de cerdosLos alimentos son indispensables en el éxito de una explotación porcina. Sin ellos sería imposible terminar felizmente y a tiempo rentable, el levante de una población de cerdos, menos aún, el engorde. Si profundizamos más, no habría manejo alguno que nos ayudará a mejorar la fertilidad, fecundidad y natalidad de nuestro pequeño universo porcícola.

Debido a esto, las plantas de alimentos se esmeran en elaborar productos de alta calidad, los cuales puedan ser usados por el productor en sus granjas, con la certeza, de que están adquiriendo el combustible ideal para que nuestros animales terminen su ciclo de producción en tiempo y peso adecuado, convirtiéndose en ganancia, la inversión inicial en la compra del balanceado.

De igual forma trabajan aquellas empresas que se dedican a la elaboración de premezclas, con las que el porcicultor fabrica su propio alimento.

El detalle está en aquellos factores que se nos escapan de las manos como:

• Los cereales que utilizamos.
• El costo de los mismos.
• Los cereales que por ordenanza gubernamental nos exigen adquirir.
• La procedencia de los cereales.
• El manejo adecuado de la materia prima.
• El buen uso de los silos de almacenamiento.
• El mantenimiento adecuado de los silos.

De estos y otros factores quisiéramos estar pendientes, pero por mucho que lo intentemos, alguna pifia podemos tener, que nos desencadenaría al final de una larga travesía, la presencia quizás de niveles no adecuados de micotoxinas.

Por supuesto, que el control de hongos en los cereales con fungicidas es efectivo, la utilización de secuestrantes en el alimento también y quizás nos sea fácil controlar si fabricamos nosotros nuestro alimento. Si somos los que compramos, seguro que las empresas comerciales estarán pendientes de ésto. Además de las micotoxinas, también afectan al hígado: Antibacterianos que se metabolizan en él, enfermedades infecciosas, toxinas bacterianas, estrés, entre otros, que le restan al animal capacidad productiva. Pero, de una forma u otra, el productor puede protegerse también con otros productos que hay en el mercado para ayudar al hígado en los momentos apremiantes de un ataque por estos enemigos silenciosos.

Existen productos que poseen principios activos naturales tanto para ser utilizados en el agua de bebida como en alimento, que tienen, entre otros, efectos coleréticos y colagogos. Corrigen y mejoran la función hepática, incrementando la excreción de bilis, fundamental para la absorción de vitaminas liposolubles y ácidos grasos, que intervienen activamente en la restitución tisular. Este incremento del flujo biliar ocasiona una mayor eliminación de bacterias entéricas en las heces, reduciendo el potencial de enteropatógenos causantes de enfermedades. De igual manera, aumenta la digestión de lípidos y la absorción de aminoácidos liposolubles, mejorando así la conversión alimenticia y la ganancia de peso. Gracias a la mejora e incremento de las funciones hepáticas inducidas por el extracto de Cynara scolymus o mejor conocido como alcachofa, más el cloruro de colina, se obtiene un efecto hepatoprotector y coadyuvante de la función hepática. La acción colerética y colagoga de sus componentes mejora el metabolismo hepático de los animales sanos y permite la pronta recuperación de la capacidad productiva en los animales afectados por procesos tóxicos.

El ataque constante de elementos inmunodepresivos como virus, bacterias, micotoxinas, ha motivado a científicos mundiales a elaborar compuestos de orígenes diversos y con distintos mecanismos de acción, capaces de modular la respuesta inmune. Los de origen bacteriano son quizás los mejor estudiados, ellos actúan sobre la propia capacidad del huésped, sea específica o inespecífica, según esta modulación esté especialmente vinculada a un antígeno dado. Estos compuestos son denominados inmunomoduladores y la acción fisiológica o farmacológica sobre el sistema inmune, optimizando su reacción defensiva ante agresiones externas se define como inmunomodulación.

Estos inmunomoduladores activan las células de defensa. Los macrófagos son potenciados para realizar la fagocitosis, los linfocitos T aumentan la secreción de citocinas, los linfocitos B producen más anticuerpos. Estos inmunomoduladores activan las células de defensa.

cria de cerdosLos inmunomoduladores potencian la inmunidad mediada por células, haciendo más fácil la presentación del antígeno por parte de los macrófagos a los linfocitos T y así desencadenar una serie de pasos inmunológicos hasta llegar a la destrucción del agente patógeno. También, modulan la producción de anticuerpos acelerando la división celular de los linfocitos B, aumentando la producción de anticuerpos.

En una jornada realizada en España en donde se encontraron veterinarios reconocidos vinculados al sector porcino de ese país, se discutieron los últimos conocimientos y avances en investigación de la patología porcina, inmunosupresión e inmunomodulación.

En lo que a inmunomodulación se refiere, se mostraron diferentes programas de uso de un inmunomodulador compuesto de células inactivadas de propionibacterium granulosum y lipopolisacárido de células de E. coli.

En todos los casos se recomienda la aplicación de la dosis antes del parto a la cerda reproductora para favorecer el enriquecimiento del calostro que el lechón va a tomar con la finalidad de incrementar su nivel inmunitario.

Otros programas fueron:

* El inmunomodulador como estimulante de la inmunidad en infecciones bacterianas
* Acorta la duración del tratamiento con antibióticos.
* El inmunomodulador como estimulante de la inmunidad en infecciones víricas.
* Mejora la respuesta terapéutica a infecciones en animales cuyo sistema inmune está dañado por PRRS.
* Mejora el efecto de la vacunación de Aujeszky al aumentar la respuesta primaria frente a los antígenos virales. * Combate los efectos inmunodepresores del circovirus.